
Hay partidos que de antemano se saben difíciles y el del sábado lo era.
Enfrentarse al líder de la competición siempre es complicado y más teniendo en la memoria la manera en que las valencianas nos eliminaron de la Copa de la Reina hace menos de un mes.
Pero Rivas Futura ha dado un cambio desde entonces y si bien ya nos lo demostró frente a San José León y Mann Filter, ayer terminó de confirmarlo ante el todopoderoso Ros Casares Valencia.
El encuentro comenzó con Rivas Futura por delante en el marcador
(7-2). Sólo una técnica sobre Javier Fort a los 2 minutos de comenzar el partido igualó las tornas.
Con ambos conjuntos alternándose en la consecución de canastas. Al término de los primeros diez minutos las pupilas de Manolo Real estaban por delante (14-21). Aún así, las sensaciones desde la grada eran buenas. Se estaba viendo a un Rivas Futura luchador, que esta vez no bajaba los brazos.
El segundo cuarto comenzó como lo hizo el primero, con bastante igualdad.
Ros Casares jugaba con el marcador a favor, pero la diferencia no era muy amplia y poco a poco Rivas Futura la fue recortando. Con Aguilar, Milton-Jones, Tornikidou y Douglas en el banquillo el mando del encuentro lo cogió Rivas Futura quien con varias acciones de Nicole Antibe bajo el aro y los tiros de CJ desde lejos supo marcharse al descanso con una mínima ventaja: 32-29.
El Cerro del Telégrafo vibraba con su equipo y con el juego que estaban realizando, de tú a tú, al actual campeón liguero.
Tras el descanso llegaron los peores minutos de las locales. Manolo Real debió arengar a sus jugadoras en el vestuario y salieron con una actitud más agresiva.
Durante los primeros minutos las defensas de las valencianas rozaron la perfección, pues consiguieron que Rivas Futura no lograse encontrar buenos tiros y terminase varias de sus posesiones sin lanzar a canasta o haciendo tiros demasiado forzados.
Así las cosas las valencianas consiguieron un parcial de 8-20 en este cuarto que les sirvió para colocarse por delante en el marcador y hacerlo además con cierta ventaja 40-49.
Más equipo
Aún quedaban diez minutos por jugarse y las de Javier Fort demostraron a los asistentes que no son el mismo equipo que disputó la Copa. Que desde entonces han cambiado su actitud y que ahora son más equipo de lo que lo fueron en la primera vuelta.
Con la ayuda inestimable de la grada, que no dejó de alentar al equipo un sólo momento, la distancia de nueve puntos del tercer cuarto (12, tras un triple de Ferragut nada más iniciarse el cuarto) fue recortándose hasta que a falta de tres minutos Rivas empató el encuentro gracias a dos tiros libres convertidos por Antibe (60-60).
Los nervios comenzaron a apoderarse de las jugadoras de Ros Casares. Milton Jones le lanzaba el balón a la cara a uno de los colegiados y se llevaba una técnica. Douglas recibía una falta y sus reiteradas quejas sobre los colegiados la hicieron recibir otra técnica.
Rivas Futura además estaba muy acertado desde la línea de tiros libres. Hasta en 29 ocasiones las ripenses tuvieron que acercarse hasta la línea de la bombilla, consiguiendo 25 puntos.
Las actuales campeonas de Liga y Copa vieron cómo su intento de frenar a Rivas por medio de las faltas no daba resultado y sus ataques se convirtieron en un querer y no poder, puesto que desde el empate a 60, a tres minutos del término del encuentro, apenas anotaron un punto más. (70-61)
Así las cosas el Cerro del Telégrafo era una fiesta, demostrando como venimos diciendo en las últimas ocasiones que Rivas Futura somos todos.
El público estaba encantado con el juego del equipo y vivió los últimos minutos en sintonía con sus jugadoras. Al final explosión de júbilo tanto en la pista como en la grada que esperemos se repita en la próxima jornada.
El sábado cambia la hora del partido, de nuevo en casa. Rivas Futura se enfrenta a Olesa a las 18:30h.